
En el marco del Día Internacional de las Naciones Unidas en Apoyo de las Víctimas de la Tortura, el Museo de las Memorias fue escenario, este viernes 26 de junio de 2026, del conversatorio «Memoria histórica, prevención de la tortura y fortalecimiento de los derechos humanos: desafíos para las políticas públicas en la actualidad».
La actividad fue organizada por el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP), la Fundación Celestina Pérez de Almada, la Mesa Memoria Histórica y el Sistema de las Naciones Unidas, con el objetivo de promover la reflexión sobre la importancia de la memoria histórica como herramienta para prevenir la tortura y fortalecer las políticas públicas en materia de derechos humanos.
La apertura estuvo a cargo de María Stella Cáceres, directora del Museo de las Memorias, quien destacó el valor de esta conmemoración para mantener vigente el compromiso con la defensa de los derechos humanos. Posteriormente, Hanny Cueva Beteta, coordinadora residente de las Naciones Unidas en Paraguay, dio lectura al mensaje oficial de la ONU por la fecha, en el que se enfatizó la necesidad de que los Estados adopten medidas concretas para proteger a las víctimas, así como a quienes colaboran con los mecanismos internacionales de prevención de la tortura.
Durante el conversatorio, el comisionado nacional Oscar Ayala Amarilla, presidente de turno del MNP, resaltó que la memoria histórica constituye una línea permanente de trabajo institucional, indispensable para fortalecer la democracia y garantizar la no repetición de las violaciones a los derechos humanos.
El panel reunió además a representantes del Estado y de la sociedad civil. En representación del sector público participaron Baltazar Gill Palacios, director de Derechos Humanos del Ministerio del Interior, y Rafael Escobar, director general de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia, quienes coincidieron en la necesidad de fortalecer la articulación entre las instituciones para cumplir con los compromisos asumidos por el país en materia de derechos humanos.
Por parte de la sociedad civil, Najeeb Amado, de la Plataforma de Derechos Humanos, y Ramón Corvalán, de la Mesa Memoria Histórica/Codehupy, destacaron el papel de las organizaciones sociales en la vigilancia del cumplimiento de los derechos, así como en la promoción de la verdad, la justicia y la reparación para las víctimas.
Como conclusión, las instituciones organizadoras reafirmaron que preservar la memoria histórica es fundamental para prevenir la tortura, fortalecer la democracia y garantizar la protección de los derechos humanos.




