Diálogo y compromiso para fortalecer los derechos humanos en las cárceles

La necesidad de construir un sistema penitenciario más humano y respetuoso de los derechos humanos fue el eje de la Audiencia Técnica de Gestión Penitenciaria: “Políticas de Prevención, Derechos Humanos y Buenas Prácticas en el Sistema Penitenciario”, realizada en el marco de la iniciativa «La Mujer de la Fila: cuidados, resistencia y derechos», impulsada por el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP), el Centro de Estudios Judiciales (CEJ) y el Ministerio de Justicia (MJ).

La jornada reunió a comisionados nacionales del MNP, autoridades del MJ, directores de las 18 penitenciarías del país y representantes de la Asociación Civil de Familiares de Detenidos (ACiFaD), de Argentina, en un espacio de intercambio sobre los desafíos y las oportunidades en el ámbito penitenciario.

La apertura de la audiencia estuvo a cargo del ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, quien destacó los avances que viene impulsando la institución en el proceso de reestructuración y fortalecimiento del sistema penitenciario.

Por su parte, el presidente de turno del MNP, el comisionado nacional Oscar Ayala Amarilla, remarcó que el diálogo permanente entre las instituciones es fundamental para transformar las recomendaciones que realiza la entidad en acciones concretas.

Igualmente los/as comisionados/as nacionales Fabio Franco, Claudia Sanabria y Elba Núñez, compartieron los avances y desafíos del trabajo a luz de las recomendaciones estratégicas del MNP en distintas áreas vinculadas a la protección de derechos dentro del sistema penitenciario y al impacto que estas acciones tienen en las familias y la comunidad.

La mirada regional estuvo presente con las exposiciones de Andrea Casamento y Patricia Tévez, representantes de ACiFaD, quienes compartieron experiencias de articulación entre autoridades penitenciarias y organizaciones de familiares en distintos países. Destacaron que un trato más digno y humano hacia las personas que visitan las cárceles no solo garantiza derechos, sino que también favorece una mejor convivencia y contribuye a reducir los niveles de conflictividad dentro de los establecimientos penitenciarios.

La audiencia concluyó con el compromiso de seguir fortaleciendo el trabajo conjunto para impulsar políticas penitenciarias centradas en la dignidad de las personas.