
La democracia en Paraguay es el resultado de las históricas luchas ciudadanas por un régimen capaz de proteger y preservar aquello que es esencial a la dignidad de las personas: los derechos humanos. Aún sin credenciales ni experiencias democráticas significativas, hemos logrado colocar los andamios para la construcción de un Estado Social de Derecho, tal como libremente acordamos y expresamos en la Constitución de nuestra República en el año 1992.
El MNP celebra, junto a la ciudadanía, el Día Nacional de la Democracia, destacando la progresividad tanto en materia legislativa como en el desarrollo de instituciones democráticas. Al mismo tiempo, señala que la democracia, para que sea vista y defendida por la sociedad, además de consagrar leyes e instituciones, debe concretar cotidianamente políticas públicas con enfoque de derechos y género que favorezcan el bien común con justicia y equidad.
En este marco, en memoria de las víctimas de la dictadura, cuya caída se produjo hace 37 años, además de renovar nuestro compromiso institucional en la prevención de la tortura, exhortamos a la investigación y sanción de los hechos de tortura a fin de evitar la impunidad.
Asimismo, instamos a las instituciones del ámbito educativo -tal como lo recomienda el Informe de la Comisión de Verdad y Justicia-, a enseñar nuestra historia reciente y a promover los derechos humanos, no solamente para prevenir la continuidad o legitimación de crímenes atroces, sino también -y por sobre todo- como una manera de preservar la esperanza, ante la incertidumbre, para transformarla en posibilidad cierta de un futuro con justicia y bienestar para el Paraguay.